Serán líneas violáceas, estas. Quizás sean borrosos sus mensajes, sus sentidos. Quizás sean producto o efecto del alcohol o del THC. O de los dos, lo más probable. Quizás sea sólo el efecto que le imprime mi ánimo a mi alma. Tan equiibrada, tan medida, tan neutral. Siempre intentando serlo.
Lo que es cierto es que son líneas de verdad. Que me escapan por los poros porque el cuerpo contenerlo tanto ya no puede. Que es cuerpo frágil, débil, cansado ya de contener a los amores de una juventud tan voraz y tan ingénua. Y se le escapa. Entredientes se lo ve decir.
Que pide. Que leas estas líneas. Y que sepas que son para vos. Violáceas, quizás. Bohemias, quizás. Incompletas, confusas, desconexas. Ciertamente. Y aun así para vos sola son. Y que no desean más que acercarse a tu oído. Y a la piel que lo reviste.
Para vos sola son.
Lo que es cierto es que son líneas de verdad. Que me escapan por los poros porque el cuerpo contenerlo tanto ya no puede. Que es cuerpo frágil, débil, cansado ya de contener a los amores de una juventud tan voraz y tan ingénua. Y se le escapa. Entredientes se lo ve decir.
Que pide. Que leas estas líneas. Y que sepas que son para vos. Violáceas, quizás. Bohemias, quizás. Incompletas, confusas, desconexas. Ciertamente. Y aun así para vos sola son. Y que no desean más que acercarse a tu oído. Y a la piel que lo reviste.
Para vos sola son.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario