Entonces decido levantarme una hora más tarde. Decreto mediante cambiaron el horario y no cambiaré a mí? Pues que sí. Así que rebelde no me bañé y con menos de la mitad de mi desayuno en el estómago me fui al gimnasio. Y de ahí a casa y de casa a la oficina y de acá iré al médico y de allá a la clase y de allá a casa y después, y después... Qué todo siga moviendo. Porque no quiero parar y pensar. Hoy no.
Por que que a gente é assim???
Por que que a gente é assim???
El entusiasmo del gimnasio no me habrá durado ni una semana más... Hoy todavía hago planes de volver. El próximo lunes, sin falta!Movámonos, pero lentamente... Cool, babe...
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