
Quizás habría sido un desastre. Pero antes se hizo tragedia. Casi cuatro meses después de lanzar al mercado su último disco, Mercedes fallecería.
Confieso mi tremenda ignorancia: hasta ese momento, su repertorio
conocido por mí se resumía a Solo le Pido a Dios. Ni siquiera su muerte
fue suficiente para hacerme aventurar en la trayectoria de esa mítica
cantante del folclore argentino y - por qué no? - latinoamericano.
Recién ayer eso cambió. La mano invisible me llevó a la disquería... La
verdad es que le estaba haciendo el aguante a una amiga y ya vieron
como es esa situación: estás adentro de la disquería, te ponés a
escuchar, te acordás de que los tiempos de ocio gritan si no hay
música... Mi amiga me lo recomendó y yo, que soy obediente, le hice
caso: disco doble dividí. Pero al contado. Llegué a casa y lo metí.
Y quedé. Eso fue ayer. Todavía lo estoy escuchando. Ya les contaré.
...
Pero eso termina bien.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario