A ver... Un gobierno que tenía mayoría parlamentaria. Que mediante la disciplina partidaria - sí! un partido! qué cosa que en este país las cosas que realmente son no se tratan como correspondería! - logró aprobar una serie de reformas, tocándole el culo a más de uno... Le dejó de convenir a algunos cuando empezaron a quedar claros sus delineamientos económicos.
Se cerraba una etapa de relanzamiento, para iniciar la etapa del desarrollo productivo. La base productiva debería ser diversificada, con un mayor crecimiento de los sectores industriales, incluyendo una industria tan interesante como puede ser la industria cultural, la producción de contenidos. El aumento de la demanda - deliberadamente subsidiado pelo Estado - no debería satisfacerse mediante un aumento desmedido de las importaciones. La medida estaría condicionada por las exportaciones. O sea: produzcamos, señores! De todo: alimentos, electrodomésticos, pymes, cooperativas de trabajadores en la construcción... Tomen algunos préstamos del Estado. Pero no todos. Algunos rubros y ciertos actores deberán conseguir financiamiento afuera. O en sus matrices. Porque el negocio de ustedes es rentable, mucho más que las tasas de interés que les van a cobrar afuer - para eso el Estado se compromete con una política de desendeudamiento público. Les seguirá quedando una buena porción de la torta, aún pagando mejores sueldos. Aún reteniendo más ganancias. Generarán impuestos que se convertirán en gasto público de un Estado más grande, con amplio gasto social. Seguirá siendo una buena porción. Más chica. Quizás no extraordinaria. Pero quizás comeremos más.
A algunos les dejó de convenir. El tango se baila de a dos y sin la oferta, la demanda samba sola (hasta que deje de tocar la música). La mala noticia: a la prensa - el singular es más apropiado que su alternativo "medios"- también le dejó de convenir. Y ya no nos entendemos nadie.
Sale ella entonces. "No hace falta que todos pensemos exactamente lo mismo para construir un país." "Creo en la profundización del debate, que no quiere decir esconder el conflicto". La mención al cementerio no fue casual: siempre va a espetar, no le sale distinto. Se estaría traicionando.
Me parece que deberíamos darles el derecho de probar lo que prometen. En los votos es donde tendríamos que ser todos iguales. Y todavía no coincidimos en los votos sobre un camino alternativo, aunque hemos abierto la discusión sobre éste.
Seamos libres para pensar. Esa señora no es ninguna boluda. El gobierno está bien? No. Hay que mejorar. Pero repito: los melones se acomodan en el camino. Vayamos. Discutiendo. Negociando. Investigando también. Aprendiendo. Pensando.
Pero pensar tampoco se hace solo: así que lo demás, por favor, articulen también sus discursos y saquemos nuestros trapitos al sol! No estaría mal si lo hacemos con un poco de elegancia. Hasta Sarkozy lo hace. O trata.
A algunos les sirve el ejemplo.
Este texto está relacionado a otros artículos publicados aquí y en Señal Kvar, sobre la economía, la política y los medios en la Argentina. Con mis lentes, naturalmente.
Se cerraba una etapa de relanzamiento, para iniciar la etapa del desarrollo productivo. La base productiva debería ser diversificada, con un mayor crecimiento de los sectores industriales, incluyendo una industria tan interesante como puede ser la industria cultural, la producción de contenidos. El aumento de la demanda - deliberadamente subsidiado pelo Estado - no debería satisfacerse mediante un aumento desmedido de las importaciones. La medida estaría condicionada por las exportaciones. O sea: produzcamos, señores! De todo: alimentos, electrodomésticos, pymes, cooperativas de trabajadores en la construcción... Tomen algunos préstamos del Estado. Pero no todos. Algunos rubros y ciertos actores deberán conseguir financiamiento afuera. O en sus matrices. Porque el negocio de ustedes es rentable, mucho más que las tasas de interés que les van a cobrar afuer - para eso el Estado se compromete con una política de desendeudamiento público. Les seguirá quedando una buena porción de la torta, aún pagando mejores sueldos. Aún reteniendo más ganancias. Generarán impuestos que se convertirán en gasto público de un Estado más grande, con amplio gasto social. Seguirá siendo una buena porción. Más chica. Quizás no extraordinaria. Pero quizás comeremos más.
A algunos les dejó de convenir. El tango se baila de a dos y sin la oferta, la demanda samba sola (hasta que deje de tocar la música). La mala noticia: a la prensa - el singular es más apropiado que su alternativo "medios"- también le dejó de convenir. Y ya no nos entendemos nadie.
Sale ella entonces. "No hace falta que todos pensemos exactamente lo mismo para construir un país." "Creo en la profundización del debate, que no quiere decir esconder el conflicto". La mención al cementerio no fue casual: siempre va a espetar, no le sale distinto. Se estaría traicionando.
Todos tenemos el derecho a la igualdad de oportunidad.
Me parece que deberíamos darles el derecho de probar lo que prometen. En los votos es donde tendríamos que ser todos iguales. Y todavía no coincidimos en los votos sobre un camino alternativo, aunque hemos abierto la discusión sobre éste.
Seamos libres para pensar. Esa señora no es ninguna boluda. El gobierno está bien? No. Hay que mejorar. Pero repito: los melones se acomodan en el camino. Vayamos. Discutiendo. Negociando. Investigando también. Aprendiendo. Pensando.
Pero pensar tampoco se hace solo: así que lo demás, por favor, articulen también sus discursos y saquemos nuestros trapitos al sol! No estaría mal si lo hacemos con un poco de elegancia. Hasta Sarkozy lo hace. O trata.
A algunos les sirve el ejemplo.
Este texto está relacionado a otros artículos publicados aquí y en Señal Kvar, sobre la economía, la política y los medios en la Argentina. Con mis lentes, naturalmente.
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