martes, 24 de febrero de 2009

Sobre casarse o comprarse una bici

Ay, la vida... Cómo es bella!!!
Miren qué placer volver del laburo y encontrarse con esas perlas...
Primero, Crónica anuncia que el gobierno amplía el Plan Autos y, de paso, lanza el Plan Bicicletas:
Flexibilizan en Plan Autos: se suman modelos y se eliminan restricciones.
Luego, La Nación advierte que la plata de los jubilados se va a usar para comprar autos lujosos:
Anunció el gobierno que se ampliará a modelos de lujo el plan para comprar 0km.
No es genial??? Digno de los tiempos de Arlt!!!
Pero, no mis amores... eso no es todo!!!
La misma noticia en Página: CFK llamó a recapacitar al sector que hoy puede darse el lujo de no comercializar.
Y si no están satisfechos, vuelvan a la primera nota y miren nuevamente la foto que acompaña...
Alguien, por favor, explicame esa ropa... Ni hablar de la gorra... Miren la sonrisa pícara de la ciclista que parece preguntar: venís a upa???

Como diría mi amiga Agus: un deleite para todos los sentidos.

Pd: y Sabri arremata "La Georgi se está encarando al de atrás!! y no por las buenas!!!"

miércoles, 18 de febrero de 2009

Pedro me dijo

que la mayoría de la gente llega a su casa y prende la tele (o el tele, lo hubiese dicho yo).
Ahí se tira un rato. Hace zapping. Se entera de la crisis en el mundo, del súper plan de Obama, de los despidos masivos de GM.
Por ahí se levanta, come algo. Spaghetti, digamos. Un diente de ajo, medio tomate perita, azeitunas. Rápidamente saltados en oliva con los fideos.
Con suerte, lee un libro. As mulheres do meu pai, de José Eduardo Agualusa. Y recuerda los placeres de entregarse a una novela, de dejarse llevar por la escritura. Uno que otro vicio mediante.
Eso me dijo Pedro. O casi eso.

El dios! La gente se ha acostumbrado a vivir sola.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Telarañas

Entre los finos hilos de seda, tan flexibles como resistentes, se va produciendo la arqueología de mi tiempo. Arañas, las primeras arquitectas.
A veces, Stella se olvida de las esquinas. Pero yo... yo sigo mirando para arriba.

The L-word

Sim, eu concordo:
The Economist - Liberalism, the Anatomy of an Idea.
Fica de sugestão para quem quiser me dar um presente. hehe

viernes, 6 de febrero de 2009

Non, jamais!

Quand nous sommes très forts, - qui recule ? très gais, - qui tombe de ridicule ? Quand nous sommes très méchants, que ferait-on de nous ?
Parez-vous, dansez, riez. - Je ne pourrai jamais envoyer l'Amour par la fenêtre.

Rimbaud, A. Illuminations.

Obrigado por me lembrar.
Saudades...

lunes, 2 de febrero de 2009

De noche

Llueve en Buenos Aires. Sentado en el zócalo, escucho las gotas que tocan la cerámica. Es noche y el cielo se deja ver en tonos acobreados. La lluvia, ésta no se deja ver. Pero se siente.
Respiro el aire úmedo. El olor a lluvia, que insiste en ignorar lo demasiado urbano y me hace creer sentir la tierra mojada entre mis dedos. Saco mis plantas al patio. Dejo que las gotas toquen con violencia sus hojas. Me agradecen.
Llueve. Inconstante. Y de a poco se va llevando el día, la noche ya avanzada. El día que no fue.
Cae y se junta sobre el piso. Una lámina. Un espejo. Me veo a mí, fractalizado, sentado en esa pequeña escalera. Qué espero? Que la lluvia pase?
Llueve y el agua se mueve despacito hacia el centro del patio. Ingeniosa arquitectura. Despacito va escurriendo. Pronto es cloaca. Pronto será río.
Y yo seguiré siendo. Lavado por lluvia.

A los 26

Y fue cuando me preguntó qué hacía.
Creo que me atoré. O es como si lo hubiese hecho. ¿A qué venía aquella pregunta? Así, de la nada, en el medio de todos, entre amigos, entre copas, entre risas. Aquella no era la ocasión, definitivamente. Colocarme así al desnudo. Ante a mi mismo.
No se refería a las cosas de la vida cotidiana. Al menos no al preguntármelo. Quería saber del más allá. Perscrutar lo oculto. Lo que callo. Lo que casi olvido.
Tartamudeé. Tergiversé. Puse las palabras unas después de las otras, buscando sacarles la trascendencia. Frases que querían decir que algo había quedado atrás en el tiempo. Pero que algo también había quedado en mí. Y que ese algo buscaría su manera de seguir existiendo. Conmigo. yo (así en minúsculas). Deseos de seguir siéndolo. Personaje de reparto. Pretensión humilde de un sueño que no pudo ser más que eso.
Y fue entonces que, no sé por qué, le dije que escribía. Que escribía guiones. Obras.
No se dio por vencida.
Quiso saber de qué tipo.
Intimistas, le dije. Pero creo que todo hubiera sonado más verdadero en singular.
(todo lo demás, adaptación.)
Hay pocos guionistas buenos en esta ciudad, dictaminó. Y quise creer que sus ojos despiadados me sonreían.

Acabara de cumplir 26 años.