Ah... que engracadas sao as coisas... Quando dizemos que o mundo dá voltas... Nao há maior razao que estas palavras... E, se quiséssemos mudar o clichê, aí estaría Pe. Antonio Vieira: atreve-se o tempo a colunas de mármore, quanto mais a coracoes de cera (God bless Google!). Há dois ou três anos, estive aqui de passeio por Buenos Aires. Na verdade, o passeio tinha um objetivo claro. Quanto voltei, na mala levava um livro do Benedetti e um CD do Jorge Drexler. O livro poderia ser para mim, mas tinha outro destinatário. E ia acompanhado de versos escritos em um desses vários cafés que povoam o centro portenho... Como parte de mim. Já o CD era encomenda do Henrique. Como sempre acontece nesses casos, chegou aberto. Tenho o péssimo hábito de abrir os CD´s que compro para meus amigos, escutá-los e, quando agradam, gravá-los. Este foi sem gravar. Achei insosso, chatinho, previsível... Na mala levava ainda o início de um fim e um beijo que pedia para ter ficado em Buenos Aires e que nunca mais houve - embora haja havido outros...
Enfim, o mundo dá voltas. E eis que ontem várias coisas me fizeram voltar estes anos no tempo. O Z que devia ter sido S, uma declaracao inesperada da menina cujas maos folhearam aquele livro do Benedetti, o cd do Jorge Drexler tocando em meu quarto, repetidas vezes, encantando-me cada vez mais.
Dois ou três anos depois, ela entendeu que jamais houve intencao de machucá-la e que eu realmente a quis, como merece ser querida uma menina tao linda, com olhos tao doces e um abraco tao sincero. Dois ou três anos depois, aquele beijo guardado secou, dado volta do avesso como a especular relacao que há entre o S e o Z. Dois ou três anos depois, estou eu em Buenos Aires, aguardando a chegada daquele querido amigo que, pela primeira vez, me apresentou à música daquele uruguaio que ganhou o Oscar com a trilha de Diários de Motocicleta. Dois ou três anos depois, volto a sentir o que sentia quando o aviao pousava no aeroporto de Brasília. A vontade de um encontro, a ansiedade na busca da palavra certa, a tentativa de acertar em cheios aqueles olhos. Dois ou três anos depois, o mesmo, mas diferente. E por outra pessoa.
O mundo da voltas. E eu quero girar com ele.
Guitarra Y Vos
Jorge Drexler
Jorge Drexler
Que viva la ciencia,
Que viva la poesia!
Que viva siento mi lengua
Cuando tu lengua está sobre la lengua mía!
Que viva la poesia!
Que viva siento mi lengua
Cuando tu lengua está sobre la lengua mía!
El agua esta en el barro,
El barro en el ladrillo,
El ladrillo está en la pared
Y en la pared tu fotografia.
Es cierto que no hay arte sin emoción,
Y que no hay precisión sin artesania.
Como tampoco hay guitarras sin tecnología.
Tecnología del nylon para las primas,
Tecnología del metal para el clavijero.
Y que no hay precisión sin artesania.
Como tampoco hay guitarras sin tecnología.
Tecnología del nylon para las primas,
Tecnología del metal para el clavijero.
La prensa, la gubia y el barniz:
Las herramientas de un carpintero.
El cantautor y su computadora,
El pastor y su afeitadora,
El despertador que ya está anunciando la aurora,
Y en el telescopio se demora la última estrella.
El pastor y su afeitadora,
El despertador que ya está anunciando la aurora,
Y en el telescopio se demora la última estrella.
La maquina la hace el hombre...
Y es lo que el hombre hace con ella.
El arado, la rueda, el molino,
La mesa en que apoyo el vaso de vino,
Las curvas de la montaña rusa,
La semicorchea y hasta la semifusa,
El té, los ordenadores y los espejos,
Los lentes para ver de cerca y de lejos,
La cucha del perro, la mantequilla,
La yerba, el mate y la bombilla.
La mesa en que apoyo el vaso de vino,
Las curvas de la montaña rusa,
La semicorchea y hasta la semifusa,
El té, los ordenadores y los espejos,
Los lentes para ver de cerca y de lejos,
La cucha del perro, la mantequilla,
La yerba, el mate y la bombilla.
Estás conmigo,
Estamos cantando a la sombra de nuestra parra.
Una canción que dice que uno sólo conserva lo que no amarra.
Y sin tenerte, te tengo a vos y tengo a mi guitarra.
Estamos cantando a la sombra de nuestra parra.
Una canción que dice que uno sólo conserva lo que no amarra.
Y sin tenerte, te tengo a vos y tengo a mi guitarra.
Hay tantas cosas
Yo sólo preciso dos:
Mi guitarra y vos
Mi guitarra y vos.
Yo sólo preciso dos:
Mi guitarra y vos
Mi guitarra y vos.
Hay cines,
Hay trenes,
Hay cacerolas,
Hay fórmulas hasta para describir la espiral de una caracola,
Hay más: hay tráfico,
Créditos,
Cláusulas,
Salas vip,
Hay cápsulas hipnóticas y tomografias computarizadas,
Hay condiciones para la constitución de una sociedad limitada,
Hay biberones y hay obúses,
Hay tabúes,
Hay besos,
Hay hambre y hay sobrepeso,
Hay curas de sueño y tisanas,
Hay drogas de diseño y perros adictos a las drogas en las aduanas.
Hay trenes,
Hay cacerolas,
Hay fórmulas hasta para describir la espiral de una caracola,
Hay más: hay tráfico,
Créditos,
Cláusulas,
Salas vip,
Hay cápsulas hipnóticas y tomografias computarizadas,
Hay condiciones para la constitución de una sociedad limitada,
Hay biberones y hay obúses,
Hay tabúes,
Hay besos,
Hay hambre y hay sobrepeso,
Hay curas de sueño y tisanas,
Hay drogas de diseño y perros adictos a las drogas en las aduanas.
Hay manos capaces de fabricar herramientas
Con las que se hacen máquinas para hacer ordenadores
Que a su vez diseñan máquinas que hacen herramientas
Para que las use la mano.
Con las que se hacen máquinas para hacer ordenadores
Que a su vez diseñan máquinas que hacen herramientas
Para que las use la mano.
Hay escritas infinitas palabras:
Zen, gol, bang, rap, Dios, fin...
Zen, gol, bang, rap, Dios, fin...
Hay tantas cosas
Yo sólo preciso dos:
Mi guitarra y vos
Mi guitarra y vos.
Yo sólo preciso dos:
Mi guitarra y vos
Mi guitarra y vos.
Na quarta linha, derradeiro, quanto por quando. Lapsos.
ResponderBorrarq curioso, eu tb às voltas com as voltas. E nem chegamos em metade alguma, quando as memórias são promovidas à imponência solene de pensamentos e assuntos contínuos. Q blupt, estamos super envelhecendo envelhecidos. Ou será que o horizonte tá meio salgado e chato, por enquanto?
ResponderBorrarPrimeiro: que grata surpresa sua visita e seu registro! Quem dera fosse uma constante... Se estiver salgado, nao estará chato. O que nao pode é estar insosso. E sim, vamos tomando consciência nao da continuidade, mas da ciclotimia das coisas e dá mesmo um desespero por estar envelhecendo... um desespero acompanhado de um impulso incontrolável por rejuvenescer...
ResponderBorrar