viernes, 31 de diciembre de 2010

Señores, lo vi

[caption id="attachment_383" align="aligncenter" width="428" caption="purifica los pecados y los pecadores"][/caption]


Señores, no me van a creer. Pero lo he visto con estos ojos - no me han contado. Yo estuve allí, en ese lugar que dicen sagrado. Donde los hindúes van a buscar la redención de sus pecados. Donde queman sus muertos para que puedan volver en otra vida virtuosa.


Los he visto, señores, a esos hombres y mujeres lavar sus ropas con esa agua que la Lonely Planet dice estar entre las más contaminadas del mundo. Mojan las ropas, las fregan, las baten contra las piedras, las enjuagan. Luego, las tienden en los escalones de piedras de las ghat. Ellas secan al sol y ellos las vuelven a vestir. No me han contado, no - lo he visto.


He visto a esos hombres y mujeres acercarse en el frío invierno a la orilla, desenvolverse de los paños que los cubren, acuclillarse ritualmente y buscar con las manos esa agua, para llevarla a la boca tres veces. Y luego a la cabeza y luego todo el cuerpo. Los vi meterse de a poco en el río, bien temprano a la mañana, el sol todavía escondido detrás de la espesa niebla gris. Y zambullirse enteros, tres veces o más. Incluso nadar, con brazadas firmes y certeras, a lo ancho del Ganges, el río sagrado.


Vi en la noche y en el alba alumbrarse velas rodeadas de flores, depositadas sobre la superficie líquida y abandonadas a la corriente. Kharma. Y mis ojos leyeron las letras luminosas que decían en inglés:


El Ganga purifica los pecados y los pecadores. Déjalo correr ininterrumpidamente.


[caption id="attachment_385" align="aligncenter" width="428" caption="lavan sus ropas"][/caption]


[caption id="attachment_384" align="aligncenter" width="428" caption="con brazadas firmes y certeras"][/caption]


El agua del Ganges es inmunda, señores. Lo dice la Lonely Planet, pero también lo he visto yo. Sin embargo, debo confesarlo, no me animé a tocarla. Tampoco la acerqué a mis narices. Y aunque desde la orilla no se percibe ningún otro olor sino el de sándalo - y en algunas partes el humo fúnebre y santo - con mirarla fue suficiente para corroborar mi prejuicio: es inmunda el agua.


Pero la gente no se muere! No, señores, no se muere esa gente que la toma, que en ella se baña y lava su ropa! Esa gente se purifica y se multiplica en esta agua en la que dejan sus muertos, sus heces, sus flores, sus velas, sus pecados.


No me animo a tocarla. Pero dos veces me subí a un bote y por cien rupias las navegué, con los brazos rentados de un local. Y saqué fotos, muchas, para que me creyeran ustedes y para que no me olvidara yo. Pero les confieso, señores: no me he animado a tocarla a esa agua inmunda. Me senté en esas escalinatas y me puse a escribir. Sin más mirar, sin más escuchar, sin más. Escribí.


[caption id="attachment_386" align="aligncenter" width="428" caption="por cien rupias"][/caption]


Presiento que no son suyos los pecados que traen esos millares de peregrinos. Cuerpos rentados.


Pero eso sólo lo presiento, señores. No lo vi ni me lo contaron.


[caption id="attachment_388" align="aligncenter" width="428" caption="esos millares de peregrinos"][/caption]


 


Escrito en Varanasi, 16/12/2010.


Fotos por Marcelo Souto.

domingo, 26 de diciembre de 2010

En India

Fotos de mi viaje a India (4 a 20 de diciembre de 2010).

Una selección muy restringida de lo que vieron mis ojos.

Muy pronto, también algunas reflexiones.

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En India, posted with vodpod

 

martes, 23 de noviembre de 2010

No-lección de la historia

Página/12 :: cash.

La historia es conocida. Hace un par de décadas, Di Tella la protagonizó en Argentina. No terminó nada bien. Y eso que pertenecía al establishment... También Brasil tuvo su Gurgel.

La insistencia en un proyecto de industrialización con hincapié en la industria automotriz no es sino una clara demostración de nuestra incapacidad de aprender de la historia. Pese al efecto inmediato sobre el mercado de trabajo - es intensivo en mano de obra - y al efecto multiplicador que puede generar sobre otras industrias, este modelo abunda en desventajas: es procíclico, dependiente de industrias y de mercados externos y, en general, tiene efectos regresivos sobre la distribución de la riqueza.

Lo hemos vivido Argentina, Brasil y México, entre el fin de la segunda guerra y fines de los setenta. Con el (bienvenido!) regreso del desarrollismo, regresan también esas cosas...

En una época donde las industrias dependientes de energías no renovables están cada vez más en jaque y los habitantes de las grandes ciudades del mundo en desarrollo (valga el anacronismo de la expresión...) pierden horas sin cuenta en embotellamientos, me pregunto: no podemos pensar en una industrialización sin autos?

jueves, 4 de noviembre de 2010

Una buena noticia y una duda

Página/12 :: Ultimas Noticias :: El gobierno estadounidense recomendó levantar el embargo a la cuenta del Central.

Es maravillosa la noticia. Demuestra una muy fuerte capacidad de articulación política. Ahora se hace visible quizás el más importante resultado de la visita de Cristina a Estados Unidos hace unos meses. Representa para el país un mayor margen de maniobra para gestionar sus reservas. Y el alza en las acciones del mercado argentino seguramente va a seguir por un tiempo, aunque menos intensa.

Lo que me molesta es que antes de que se publicara esta noticia - que tal vez ocupe la portada de mañana - el Merval haya tenido jornadas récords. Sería demasiada conspiración pensar que quizás alguien se benefició de tener información que nadie tenía? Estaría bueno observar las empresas que mejor desempeño tuvieron desde el jueves. Y por lo menos archivar el dato y tenerlo ahí en un cajón. Por las dudas.

Pero que quede claro: si éste fuera un problema, la solución sería reformar el judicial. No el ejecutivo. Las leyes existen para ser cumplidas. Pero si se incumplen, hay que aplicarse la sanción. Eso es mejorar las instituciones.

sábado, 30 de octubre de 2010

There is no lonely journey

Proyecto para libro a partir de las fotos de Nueva York. Dedicado a Renato.

Se trata de un libro sobre la soledad en una gran ciudad. Si fuera una película, Eleanor Rigby sería quizás la banda de sonido. Y si está dedicado a Renato, seguramente se tocaría con la masterización original. O quizás sólo con violines.
...........................

Look at yourself.



Take a route with no destiny.
You only need to know where to start. And this is where you are.



Let your eyes be someone else's.
But try to look beyond their minds and your own.



Prospect. Introspect.
Maybe they'll stare back at you.



Prospect.
Look around.
Read the signs.



Look at all the lonely people.

miércoles, 27 de octubre de 2010

El censo de la política (o De la necesidad de buscar a Godot)

Por la tele miro la concentración de millares de personas en la Plaza de Mayo. Esta mañana murió Néstor Kirchner. La noticia me llegó junto con el censo, a eso de las 10 de la mañana. Hasta empezada la tarde, en los diarios solo encontraríamos un solo artículo de opinión - o mejor, un cuestionable manifiesto de wishful thinking. Todo el día su muerte monopolizaría la cobertura de todos los medios de comunicación. Una ironía final.

Mi primera reacción - y la que de alguna manera persiste - fue decir: las cosas se pondrán feas adentro del PJ. Algo muy distinto de lo que le pasó a un muy querido amigo. Para él, se había muerto su líder.

Son situaciones así que nos llevan a plantear nuestra relación con la política y su espectro ideológico. Kirchner nunca encarnó para mí lo que yo podría considerar un líder democrático, aunque sin dudas le sobraban antecedentes para que lo fuera para muchas otras personas. Para mí, debo reconocerlo ahora que presiento entenderlo, él era únicamente una opción. Con su esposa, compañera y socia eran quizás la mejor opción. La que supo rescatar al país de la crisis económica, pero sobre todo de la simbólica. Néstor Kirchner brindó a la Argentina aquello que tanto necesitaba luego de la debacle institucional del 2001: una institución, la presidencial. No hay dudas: le sobraban antecedentes. Y sin embargo, nunca me alcanzaron. Por qué?

Es difícil encontrar respuesta a esa pregunta. Me identifico con un amplio abanico de políticas llevadas a cabo por "la pareja K". Un conjunto de principios y acciones que no encuentro en los demás actores del actual escenario político. Pero los escándalos de corrupción que lo rodean, la manipulación a veces antojadiza de la máquina administrativa, la mala costumbre de favorecer a algunos empresarios amigos, la concentración del poder en torno a una persona - con un proyecto, por cierto, pero una persona al fin y al cabo - creo que son algunas cosas por las cuales nunca me he sentido muy cómodo con respecto a Kirchner. Su muerte me invade así más como una preocupación acerca del desarrollo del actual escenario político que como una pérdida íntima.

La muerte súbita del animal político Néstor Kirchner deja un vacío. No dentro de mí, sino dentro del espacio público argentino. Acorde a las leyes de la física, los cuerpos se van a re-acomodar. En qué dirección? Qué liderazgos saldrán fortalecidos? Qué nuevas fuerzas podrán imponerse? Cómo se van a recomponer las tan variadas piezas de este rompecabezas tan complejo que conformó al así denominado "kirchnerismo"? Qué ha sido el peronismo sin Perón? Podrán las ideas consolidarse en instituciones, más allá de las cortas vidas de sus obreros? Y lo que más me importa: podré yo reconocerme en este espejo?

Hoy fue también un día para censar nuestros principios, nuestros ideales. Por la tele miré la concentración de millares de personas en Plaza de Mayo. Por qué desde tan lejos?

Quizás porque no mueve en mí la misma fibra que le ha tocado a mi amigo militante. Por no ser yo mismo militante, su militante, aún apoyando a su legado más que al de los que se ubican en oposición a él. Quizás porque sigo esperando a Godot y no sé que rostro tiene. Tampoco si vendrá.

Quizás, a ejemplo de mi amigo, debería yo salir a buscarlo.

domingo, 3 de octubre de 2010

Boas eleições, Brasil!

Página/12 :: El mundo :: “En ocho años hicimos una revolución”.

No tiene desperdicio la entrevista.

Lula peca de demagogo cuando habla de la tevé pública. Mejor sería reconocer la necesidad de un canal con el discurso oficial y punto. Pero todo el resto del tiempo reflexiona con pertinencia sobre qué representó su gobierno.

No le digo revolución, aunque seguramente el país ha evolucionado en términos democráticos. Igual nos sigue faltando.

Reforma política, reforma impositiva, regulación del mercado de comunicaciones. Con continuidad del gasto público en políticas redistributivas y de empleo.

Qué nos vaya bien!

viernes, 1 de octubre de 2010

Olá, mundo!

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A tres días de las elecciones

Lo escribí en otro lado, pero lo copio acá. Perdón que no lo traduzca.

Y bienvenidos a la nueva casa. De a poco la iremos arreglando.

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In my opinion, the electoral debate in Brazil now goes more around how to build a stronger, more effective state first. It costs money. And true: tax burden in Brazil is heavier to consumers than firms. Income concentration follows.

The main reason for such situation is both political and economical: firms are politically better organized and (sometimes directly) represented. The current tax system design allows for reducing production costs (salaries) and increasing benefit (also through prices). Lula hasn't managed to touch it. Things started to change though.

Income redistribution during the last eight years has importantly constributed to empowering part of Brazilian poor and poorly educated society. They cast their votes on Lula's sucessor (an unknown maybe, old-stylish perhaps, but most inteligent and capable lady). Some may alternatively go for the president's once beloved follower/comrade - Marina Silva. These candidates, both of them women, come up with programmes that favour directly a great proportion of the electorate: income redistribution through wages and formal employment. They offer some other interesting things too like easier access to higher education to discriminated groups - including black people.

Serra's talks on state efficency sounds weird to those people who were no better back in the 1990's. Besides, stability seems no longer to be exclusively a Cardoso's / PSDB legacy. Though the medium term prospects may look unsure, positive scenarios are a logical possibility.

Middle class in Brazil is becoming larger and more politically active, in my view. This is why PSDB's status quo discourse doesn't have the same appeal now. Well... Polls are next Sunday. Results may always prove us wrong. And right sometimes.

martes, 7 de septiembre de 2010

Baldazos de agua fría

Yo estoy bien. En lo general, digo. Borremos hoy.
Haciendo muchos arreglos en la casa. Un poco también en la cabeza, creo. Somos realmente carne de diván, te das cuenta?
En cima, acabo de hablar media hora por teléfono con mi madre... Venía medio tristona la vieja.. Y no encontré mejor momento para tirarle todas mis conclusiones psicoanalíticas... A lo Chelo. Sí que me conocés... En fin.
Uno de estos días que no necesariamente levantaste bien. Fue la segunda discusión del día. Impresionante como una ducha fría puede cambiar la vida de una persona. Hoy a la mañana no había agua caliente. Creo que ahora tampoco hay. Ni me fijé...
Una ducha caliente no vendría mal.
Y tirarme a escuchar algún disco de los Counting Crows.

No todo de la adolescencia ha quedado atrás.


If I could give all my love
Counting Crows

Got a message in my head
That the papers had all gone
Richard Manuel is dead
And the daylight's coming on
I've been wandering through the dark
Now I'm standing on the lawn

If I could give all my love to you
I could justify myself
But I'm just not coming through
You're a pill to ease the pain
Of all the stupid things I do
I'm an anchor on the line
Of a clock that tells the time
That is running out on you
It was cold when i swoke
And the day was halfway done
Nearly spring in San Francisco
But I cannot feel the sun
You were sleeping next to me
But I knew that you'd be gone

If I could give all my love to you
I could justify myself
But I'm just not coming through
You're a pill to ease the pain
Of all the stupid things I do
I'm an anchor on the line
Of a clock that tells the time
That is running out on you

Take some time before you go
Think of mondays coming down
And the people that you knew
The ones that aren't around
You've been fading day to day
I've been moving town to town

If I could give all my love to you
I could justify myself
But I'm just not coming through
You're a pill to ease the pain
Of all the stupid things i do
I'm an anchor on the line
Of a clock that tells the time
That is running out on you

lunes, 6 de septiembre de 2010

Y adentro del sucucho

La Real Academia Española online tiene quince acepciones para la palabra "casa". Nada más.

Dios! Cuatro años me ha costado... a depender de como se lo cuente. Pero al fin! Si es cierto que he estado visitando más el mundo exterior, también es verdad que nunca antes me he dedicado tanto a la casa. Desde el primer día que volví. O el día después.

Era temprano y Henrique me invitó a almorzar. A las once de un domingo. Brunchamos. Rico. Estaba también su hermana. Hace tiempo no nos veíamos y también con Henrique pude recordar nuestras deliciosas discusiones. Tratárase de puterío o economía... Ya lo extraño. Y bueno, terminamos y él la llevó a la hermana al mercado de pulgas. Fui y encontré las seis sillas. Me gustaron el mismo momento que las vi. Liviana, el respaldo con un entallado entrenzado. Rojos los asientos. No supe decir si estaban caras o baratas. No lo sabía. Y todavía lo dudo. Pero acá están, circunscribiendo la mesa. Pienso que quizás dentro de unos meses las tendré que mandar a pegar de vuelta. De ahí en más, periódicamente. Pero está bien, no? Por qué las cosas tienen que resistir más que nosotros a la vida? Se rompe, se recompone. También la casa.

El lunes, compré el futón. Grande, cómodo. Sencillo, casi humilde. Robusto, no obstante. O eso parecía. Sigue pareciéndolo, en el living, aunque puedo asegurar que no se ve como el que encargué. Igual es lindo, aun bajo la bonita manta que lo protege de los descuidos de Haroldo. Sospecho que resistiría igual sin ella, pero bue... Mejor prevenir. Y no queda mal.

Las paredes se veían todavía demasiado blancas y grandes. Entonces el destino colaboró. La destinataria de unos cuadros - regalo de mi tío - se convirtió en ex a partir de haberse portado mal. Me los gané yo, deviniendo en actual. También la casa.

Resultaron. Un amigo los vio y le pareció mejor re-ordenarlos. Así estamos. La casa y yo.

Quedaba un pendiente. Hace tiempo tenía en mis favoritos la página de Mercado Libre con los detalles del modelo. El anuncio ya no estaba publicado. Actualicé la búsqueda. Seguían ahí. Ni siquiera el precio se había movido. La mañana siguiente, me confirmaron que había en stock. Ni bien empezó la tarde, sin nada que hacer en la oficina, los fui a buscar. En el camino, me detuve en una maderera y les mandé cortar un estante con huecos para pasar los cables. El viernes a la noche, los parlantes reposaban en el piso de mi habitación, al lado de su futuro destino final, todavía en posición vertical.

La madrugada del sábado, 9h30, me pareció suficientemente adecuada como para empezar la instalación. (se nota el desquicio, no? por las dudas, lo aclaro: otras tres personan dormían en la casa... una en la habitación al lado. ahora sí se dan cuenta, no? gracias.) Serían las 9h45 cuando perdí mi virginidad con el taladro. Fue rápido y malo. Miento. Fue lento. Malo igual. El tarugo nadaba adentro. Pero no salía. Dicen que allí yace aún. Fui a buscar asistencia técnica en la ferretería. El ponja me lo explicó bien. Habría que olvidarse de ese agujero. Hay que mirar adelante, muchachos! Keep walking forward! Así que vino Pedro y nos mandamos dos más. El segundo agujero de mi vida era mucho mejor, pero todavía inútil. Recién el tercero. - Suficiente, no? nos entremiramos. - Si la ménsula queda bien pegada a la pared, bueno. Con un tornillo chueco y otro firme pretendimos contraponer la ménsula a la gravedad. Pero parece que realmente la bipolaridad es efectivamente más estable. O la unión hace la fuerza. En fin, no iba. - En la semana llamo alguien que lo haga. - Tenés que tener herramientas, hermano! - Querés hacer bien de una y ni siquiera tenés la teoría! Lo bueno de tener amigos.

Vino el domingo. Diario, película, feijoada, una (mala) obra de teatro (gratis y en buena compañía). Itapoã debe ser así. La de Toquinho, digo. O la mía. En fin... vale la idea. Unos amigos más me convencieron de que se podía hacer. Se podría.

Lunes, diez de la mañana. Tenía que empezar de cero. Marqué con lápiz. Medí. Respiré profundo y ya. Hice un nuevo. Rápido, fui a comprar más tarugos. El último había entrado justo a su cueva. Con nuevos cinco en la mano, hice el segundo y sujeté la primera ménsula. Medí, probé, volví a marcar, corregí. Dos más y de la pared colgaba la segunda ménsula. No respiraría hasta asegurarme de que la madera encajaba. No perfectamente (con mucho más, a Dios le llevó siete ponerlo en marcha al mundo y todavía vamos a los tropezones). Pero bastante bien. No pude esperar atornillar la madera a la ménsula: apoyé arriba de mi escritorio mi viejo compañero de ruta - mi equipito de música - ladeado de los nuevos parlantes. Finalmente puedo escuchar mi discoteca pirata sin tener que enchufar auriculares en el cerebro. 

Ahora a la noche clavé los dos tornillitos que faltaban. No hasta el final que no me dio la fuerza - o me falta teoría... De todas formas, está mucho más firme. La casa.

Yo, no lo sé. Pero tampoco importa.

Vamos bien y adelante.


martes, 31 de agosto de 2010

Des-originando prejuicios

Vi el trailer y no me gustó. Después empecé a ver las muchas notas que aparecían en los más distintos medios. No las leí. Mis amigos la fueron a ver. Rechacé la invitación. Y el tiempo pasó.

Hasta que llegó un domingo. Eran las 19h00 y solo en mi casa trataba de escribir algunas líneas que me pudieran salvarme de la perdición la mañana siguiente. La procastinación no es una elección: es un estado de espíritu. El escorpión no puede con su naturaleza. Así que agarré la billetera y fui a ver El Origen, de Nolan. Balde de pochoclo en mano.

No voy a posar de bueno: la película me gustó. Coincido con Fito: otros habrán explorado más y mejor el mundo de los sueños (aguante Lynch y su Mulholland Dr.). Pero creo que Joaco se acerca mucho más - su comment al post de Kansas no tiene desperdicio. Si de comparar se trata, Nolan no compite con Buñuel, sino con los Wachowsky, de Matrix.

Más que en el mundo de los sueños, Nolan nos invita a entrar en el mundo de las ideas, en el mundo de la creación. Qué es la realidad? Será un debate desgastado - valga Aristóteles - pero que nos sigue encantando. O al menos a mí. Cuál es la realidad deviene menos importante que la consciencia de que existen muchas más cosas que las que percibimos en nuestra limitadísima consciencia. No solo existen, sino que cobran materialidad en nuestras aburridas y cotidianas vidas. Una verdad de perogullo, quizás, pero muy bien trabajada. Acaso Shakespeare inventó la traición? Por supuesto, no quiero comparar a Nolan con el autor de MacBeth, pero ayuda a ilustrar mi argumento.

Pero algo más me dejó pensando cuando dejé la sala oscura y estaba en el mismo título de la película. Traducida al castellano como "origen", "inception" figura en el diccionario como "the establishment or starting point of an institution or activity". Intencionalmente o no, la película de Nolan ayuda a reforzar mi duda acerca de extrema dificultad de, racionalmente, precisar el surgimiento de la mayoría de las cosas. Lo mismo para la pretensión de controlar su curso. Quién le plantea la duda a Mal? La culpa de Cobb no es más que otro reflejo de su megalomania. Un rasgo de su personalidad que termina jaqueado cuando él se ve obligado a incurrir en el mismo "error" para "salvarlo" a Saito (ok, guys, this is Hollywood). Tendrá que matarse para volver a vivir. La paradoja atraviesa toda la trama y de forma muy elegante, para mí.

A esto le sumo los increíbles gráficos. Una vez más: sabia decisión la de elegir el HD al 3D - si nuestro cerebro es capaz de hacer la decodificación, para qué ahorrarle (poco) esfuerzo a la masa gris para "ganar" una menor variedad de colores (bancatela de nuevo, Burton!). Si los sueños se ven "demasiado" reales, mejor! Quién no se ha confundido entre sueño y realidad? Perdonenme, pero aún siendo miope (antes de la operación) nunca mis sueños fueron borrosos y todavía dudo que no pueda volar, si realmente me dispongo a hacerlo (mejor no!).

Otro punto para la edición. El ritmo de la película es bueno y, sin tomarnos por imbéciles, nos ayuda a nos perdernos entre tantas historias paralelas, manteniéndonos despiertos.

Lo que sí - hay que decirlo - Nolan ya nos dijo con El Origen todo lo que nos podía decir echando mano de este argumento (por qué no?) original. En mi opinión, una secuela no vale otro balde de pochoclo. Mejor dejemos que el final abierto sea realmente eso. Y que los cerremos y lo volvamos a abrir nosotros, en otras salas oscuras, entre amigos y entre copas.

lunes, 9 de agosto de 2010

As times goes by

Não sei por onde vou,
Não sei para onde vou.
Sei que não vou por aí!

Concluía José Régio, em seu Cântico Negro.
Mas, depois de tanto tempo, às vezes a gente sente que já não caminha tão em vão.
Há alguma certeza nos meus passos.
Não sei que portos me esperam. Não conheço as rotas. E persiste somente a convicção sobre o que é mau.
Eu sigo.
E se há rugas no meu fronte ou se envergam minhas costas, não te preocupes.
Olha-me nos olhos.
Dentro de mim, algo sorri a cada noite.

sábado, 31 de julio de 2010

Anécdotas desde el otro lado del Atlántico

El vuelo que me llevó a Johannesburgo salió de Buenos Aires con dos horas de demora. En otros tiempos, me hubiera sumado al grupete que a cada quince minutos se acercaba al mostrador de la aerolínea para certificarse de que todavía no había estimaciones precisas sobre la efectiva hora de partida del avión. Pero eso en otros tiempos. Antes de que un amigo me enseñara que "el tiempo nunca es tuyo". Antes también de que Agustina tuviera que acompañarme en un tratamiento de supuesta úlcera nerviosa. No sé si llamarlo sabiduría, pero quizás haya algo de africano en mi reacción.

Lo que es cierto es que primero la llamé a Agus y aproveché para ponernos al día. Unos treinta minutos gratis (gracias, Movistar!) y anécdotas patagónicas. Luego, agarré mi librito (It's our turn to eat, de Michela Wrong - gracias Jhoney!). Iba por la página 40 cuando anunciaron el embarque. En la página 60, despegamos.

El vuelo, de lo más bien. Y bueno, uno va desarrollando sus tácticas. En el check-in le había pedido a la señorita que me ubicara en el medio de alguna fila del medio que todavía estuviera vacía (no hay tantos sudacas viajando a Johannesburgo después del mundial). La artimaña resultó: tenía los cuatro asientos para estirarme y luego de la cena (que se sirvió en la página 80 - no, el avión no tiene pantallitas con videitos y otros chiches...) cubrí los ojos y dejé que la turbulencia me encunara.

Pero el hecho es: salimos con dos horas de demora. A las 10:15, hora local, aterrizábamos. En mis manos, la tarjeta de embarque decía: destino Luanda, hora de embarque 8:45. El comisario de bordo nos tranquilizaba: el equipo de tierra de la aerolínea resolvería todos nuestros problemas. Y la azafata remataba: hay vuelos diarios a Luanda. Era un jueves. El viernes a las 8:00 yo empezaba un workshop sobre monitoreo y evaluación para veinte funcionarios del Ministerio de Educación. Well... uno siempre puede hablar de gestión de la adversidad.

Ya en tierra, el prometido equipo se hizo etéreo. Cada chaleco amarillo me renovaba la promesa de que el próximo sí encontraría al menos una orientación sobre la solución de al menos un problema: llegar a Luanda. Ya había pasado inmigración cuando el sueño se hizo realidad. Y era aún mejor: no habría que esperar hasta el día siguiente: a las 15:45 un vuelo de la aerolínea angoleña me llevaría a mi destino. Veinte funcionarios y un consultor volvían a tener alguna certeza sobre su futuro a corto plazo.

Y ésta sería la anécdota. Que quizás no ameritaría dicha etiqueta... Pero ya decía el poeta: en el medio del camino había una piedra, había una piedra en el medio del camino.

En este caso, eran tres. Todas rubias. Todas porteñas. Todas evangélicas. Ninguna hablaba palabra de inglés. Cada una, dos valijas. Todas llenas. De ropas y comésticos y de alfajores, yerba, dulces y dibujos de los niños evangélicos porteños para los niños pobres de Angola. No sabría decir si en iguales proporciones. Pero eran tres, con seis, treinta y cinco quilos cada una. Eso, lo cuanti. Necesitaríamos un especialista en evaluación cuali para describir con alguna precisión el nivel de ruido. Como sus honorarios no están incluidos en mi presupuesto, les describo la situación y ustedes saquen sus conclusiones:

Límite de equipaje en aerolínea sudafricana: 2 x 23kg.
Exceso de equipaje pagado por pasajera rubia porteña evangélica al embarcar en Buenos Aires: 0
Límite de equipaje en aerolínea angoleña: 1 x 23kg.
Ganas de aerolínea sudafricana de pagar - como corresponde - el exceso de equipaje de pasajera rubia porteña evangélica que no habla inglés que embarcó en Buenos Aires, sin pagar exceso de equipaje: en el límite, 0.
Ganas de  pasajera rubia porteña evangélica que no habla inglés que embarcó en Buenos Aires, sin pagar exceso de equipaje, de pagar a la aerolínea angoleña su exceso de equipaje: 0.
Probabilidad de aerolínea sudafricana ser penalizada por no aplicar la norma: en el límite, 0.
Probabilidad de que aerolínea sudafricana y aerolínea angoleña acuerden (en africaneer) engañar pasajera rubia porteña evangélica, que no habla inglés (ni africaneer) y despachar su equipaje recién al día siguiente en el vuelo de la compañía sudafricana sin tener que pagar un peso a la compañía angoleña: en el límite, 100.
Todo ello, x 3 (pasajeras rubias...)
+ consultor (yo) que habla inglés y que cede al pedido desesperado de pasajera (x3) de intervenir en la calidad de traductor
+ consultora chilena, que no tenía nada que ver, pero que también tenía que llegar a Luanda y que llevaba un equipaje de 27kg y que no había pagado exceso al embarcar en Santiago.

Insisto, no sabría cuantificar el ruido. Pero les cuento la consecuencia: a las 17.45 del jueves, las tres rubias, el consultor y la chilena llegábamos al aeropuerto de Luanda. A las 18.30 se detuvo la cinta de devolución de equipaje. En nuestros cinco changuitos, lucían solos nuestros respectivos bultos de mano. A las 20.00 dejábamos el aeropuerto, luego de que una señora tomara nota en una hoja A4 en blanco de nuestras quejas. Obviamente, todo eso con ruido. Exponencialmente proporcional al valor (sentimental, por supuesto) de cada ítem que cada rubia traía en su respectiva valija. Cada uno que saque sus cuentas.

Al día siguiente, a las 9.00 de la mañana, diez funcionarios del Ministerio de Educación asistían a un workshop sobre monitoreo y evaluación, conducido por un consultor en remera y zapatillas. Gestión de la adversidad fue el primer tema que abordaron. A las 13.00, un vuelo de la aerolínea sudafricana aterrizaba en suelo angoleño con valijas no acompañadas. Tres rubias, un asistente, otro asistente y una pareja de amigos de las rubias esperaba en el aeropuerto de Luanda para retirar sus maletas "extraviadas". Disculpen si no puedo describirles la situación. Pero, bueno, el workshop duró hasta las 17.00 (se empezaba a sentir un olor agrio). Y desde que aquél amigo me habló sobre eso del tiempo y desde que Agus se fue a Bariloche, hay cosas que sí me escapan.

Quizás haya algo de africano en mi actitud. Quizás sea solo cansancio. Vio?

viernes, 28 de mayo de 2010

Los hay a quienes a veces les va peor...

En el canal oficial lo anuncian como un encuentro en que fueron a discutir medidas concretas para mejorar la convivencia entre los diversos. La presidenta empieza a hablar de la necesidad de asegurar derechos iguales a extranjeros (me quedé preguntando si se habrá dado cuenta del guiño que le podría llegar a dar a De Narváez con dicha declaración...) y en la secuencia, en la ronda de prensa, viene el canciller. Se llena boca recordando a los periodistas las muchas cosas que su equipo viene haciendo. Muchos seminarios, uno internacional por el derecho de las mujeres, acaban de publicar un libro. Tanta cosa más importante sobre lo cual lucirse. Matrimonio gay. La revisión jurídica de la drogadicción. Pero bue... tenía que tener algo suyo para hablar.
Una lágrima.

De paso les digo: muchas veces también se gana. Cansa, pero vale la pena. Estoy bien.



Marcelo se lava las manos. Por Adilson. Dondo, Angola



martes, 6 de abril de 2010

A veces se gana

... otras veces se cansa.

En días así, recurro a mis discos y a un recuerdo de cuando parte de todo esto recién empezaba.
La tierra rojiza y mojada de lluvia. Las caminatas de ida y vuelta, en horas tan desencontradas. Los pasos inciertos en esa casa extranjera.
(Quién dibujó las fronteras?)
No sabíamos qué descubríamos. Mucho después, seguiríamos asustándonos al enterarnos. Eso no cambió.
Tampoco cambió la certeza de una amistad que empezó en aquellos días. Y se hizo eterna.

Me hago un camino avanzando. Pero hacerlo sería mucho más difícil sin algunas personas.

Para Fabiana Matsuo Nomura
 

viernes, 2 de abril de 2010

También nací el '83

Ayer Crítica publicó este artículo de Octavio Tomas.
La identificación es inevitable.
Que yo haya nacido - y crecido - en Brasil marca algunas diferencias.
Pero algo de razón tendrán los que hablan de la globalización...

lunes, 29 de marzo de 2010

Volvió Li




En realidad, volvieron. Y me trajeron algo
muy lindo
de allá.
Es un disco doble y todavía voy por la mitad del primer disco.
Y ya totalmente enamorado.
Todavía no entendí muy bien de qué se trata. Y recién trataré de
descubrirlo cuando termine de escucharlo.
Por ahora, es un autocontenido. Y muy bello.
Gracias!

martes, 23 de marzo de 2010

Mi cheque

Digresiones iniciales:
Nunca me habían llamado particularmente la atención. Pero desde el día que Barone en una discusión con Caparrós dijo que eran extramadamente sensacionalistas, me empezaron a causar gracia las portadas de Crítica (además de las de Página 12 y las de La Barcelona). Así que quizás este artículo debería estar dedicado a Barone, pero si empiezo con eso es probable que termine debiendo muchas cosas más a él y a muchos más. Me conviene más no dedicarlo a nadie y evitar así un futuro default... Un poquito más y podríamos decir que se trata de una adaptación de la doctrina del preemptive attack (para honrar mi formación de internacionalista). 

Ahora sí:
"No hay cheque en blanco", se leía en la portada de Crítica de esta mañana. Photoshop mediante, se la veía a Cristina romper un cheque. La lectura de la nota no me lleva a pensar que haya sido intencional, de todos modos, la imagen me pareció brillante. Romper el cheque es justamente lo que debería hacerse en las actuales circunstancias.

Un cheque en blanco no se lo das a nadie. Ni a tu vieja (quizás debido a una división familiar de poderes, la lección la aprendí de mi abuela, pero fue bastante efectiva). No se lo das. Punto. No le das al "mercado". No le das al Estado. Ni al nacional, menos aún al provincial. En un sistema democrático, los electores firmamos nuestros cheques y les entregamos a los representantes para que ellos lleven adelante los proyectos que nos prometieron. Pero si la cosa fuera tan sencilla, seríamos todos muy felices. El quilombo es que cuando se sientan todos juntos, se dan cuenta que nosotros les pedíamos cosas muy distintas. Si algunas de estas cosas logran obtener mayoría, excelente - muchos se pondrán contentos. Otras cosas se podrán revisar, negociar. Pero lo más probable es que mucho de estos cheques sean devueltos a las manos de los electores: no tenían fondo en la cuenta de la sociedad. Y así vamos avanzando. De a poquito. De elecciones en elecciones. Al menos así entiendo yo que debería funcionar.

Ahora bien, ¿cómo eso incide sobre el tema del impuesto al cheque? El pecado es de origen: dicho impuesto nunca tendría que haber existido. Abandonado el 2002, volvió dos años después como medida temporaria, con miras a aumentar la recaudación de un Estado que se enfrentaba con una presión sobre los gastos para afrontar el proceso de recuperación de la crsis económica. Un poco de memoria sería suficiente para recordar los muchos debates que se dieron hacia fines del 2009, cuestionando la necesidad de renovar esa tarifa. Curiosamente, se pudo ver a muchos de la oposición sosteniendo argumentos de que en el actual contexto económico se podría prescindir de ese impuesto altamente distorsivo. El gobierno, con amplia mayoría parlamentaria, aseguró su renovación. Luego, al votar el presupuesto, se comprometieron estos recursos. Triste, me quedé pensando: está bien, un mal menor, de a poquito, es transitorio, qué se le va a hacer, es la mayoría y estamos en una democracia. Estamos bien.

Tras el cambio de la composición parlamentaria, asistir a los mismos que se opusieron a su renovación abogar ahora por la coparticipación integral del impuesto es como mínimo indignante. Que encima lo hagan en nombre del federalismo es borrar con el codo cualquier proyecto sustentable de país.

La actual discrecionalidad en el reparto del impuesto al cheque puede sonar autoritaria y seguramente contribuye para la consolidación de un proyecto político específico, el del Ejecutivo nacional. Por otro lado, los desembolsos hechos hasta el momento aseguran que estos recursos sean dirigidos, en su gran mayoría, a gastos de inversión, que tienen impacto positivo en el largo plazo, que ejercen poca presión sobre la inflación (además de los puestos de trabajo). No es ésta la finalidad que le va a dar los opositores (incluyendo algunos oficialistas). Los gobernadores y legisladores que piden que se coparticipen estos fondos lo hacen para aumentar los recursos disponibles en las provincias para que puedan cobrir gastos corrientes, sobre todo, sueldos. En una falacia atroz, buscan justificar su planteo frente al ajuste de los sueldos negociados en las paritarias nacionales. Es cierto que muchas provincias se encuentran hoy bajo una gran presión fiscal, debida en gran parte a la decentralización de los servicios de educación y salud. También es cierto que el financiamiento de políticas en estas dos áreas son esenciales para asegurar derechos básicos de todos los ciudadanos. Naturalmente, estos gastos se tienen que financiar con impuestos. Pero no con el impuesto al cheque (tampoco con reservas, lo aclaro por las dudas...).

El impuesto a las transacciones bancarias tiene una gran ventaja: es muy fácil cobrarlo y su potencial recaudatorio está estrechamente vinculado al crecimiento de la economía. Pero tiene un efecto muy perverso: al tasar el uso de la red bancaria, desincentiva el ingreso de usuarios a este sistema. No se trata de una cuestión abstracta. En la oficina que trabajo, nos pagan con cheques o transferencias. La única manera que tengo yo para cobrar exactamente lo que dice en ese cheque es hacerlo por ventanilla: si lo deposito o si me hacen una transferencia, pago el impuesto, que supera el 1% sacadas todas las cuentas. Me llevo la plata en efectivo a mi casita y, si no me roban, la voy gastando a lo largo del mes (más al principio que al final, dígase...). Ésa es la opción que hace la mayoría de mis colegas. Todos tienen cuentas en los bancos, pero no las usan. Naturalmente, el impuesto al cheque es un motivo más para no hacerlo, aunque no el principal: al no depositar la plata en su cuenta, aumentan las oportunidades de evadir impuestos a las ganancias, ya que el sistema no logra generar registros de sus ingresos y gastos. Al desincentivar el uso de la red bancaria, se incentiva el crecimiento de la economía en efectivo y crecen los márgenes para la evasión, aumentando la presión fiscal en el mediano plazo. Por eso, el impuesto al cheque no debería ser usado sino como una medida transitoria.

Ahora bien, todos los impuestos son, en la práctica, distorsivos. Pero hay uno que lo es menos: el impuesto a la tierra. Lo más curioso es que ese impuesto no lo cobra la Nación. Son las arcas provinciales que lo recaudan y de manera asombrantemente benévola. En la mayoría del país las alícuotas han permanecido inalteradas a lo largo de la última década y no se ha procedido a la actualización del valor de los terrenos e inmuebles, pese a la enorme apreciación del sector. Una excepción es la Ciudad de Buenos Aires, lo que me coloca en la terrible condición de reconocer algo bueno en esta administración siniestra. El aumento del ABL es una medida muy bienvenida: al tasar proporcionalmente al valor actual del inmueble, el impuesto no solo aumenta los recursos fiscales del gobierno, sino que lo hace con cierta progresividad. La crítica sería, en todo caso, como gastar esa plata (¡ufa, acá Macri no zafa!). Si la medida se extendiera a las demás provincias, quizás no habría tantos gobernadores quejándose de la dependencia del estado nacional y quizás no tendríamos que presenciar el espectáculo absurdo de la coparticipación de un impuesto que no debería existir.

Hacerlo coparticipable al impuesto al cheque es, para los efectos prácticos, inmortalizarlo. A partir del momento que estos recursos sean destinados para cubrir gastos corrientes de las provincias, se volverá políticamente inviable su derogación. Salvo, naturalmente, en una nueva oleada de políticas de ajuste. ¿De éso estamos hablando?

Por eso me gustó la tapa de Crítica de esta mañana. Repito: no parece que ésta haya sido la línea editorial - si lo fue, a mí no me resultó clara. Pero si yo estuviera en el lugar de Cristina, es justamente lo que haría: rompería el cheque. Derogaría el impuesto a las transacciones bancarias antes que se haga coparticipable. Y abriríamos la discusión sobre cómo hay que financiar el tan necesario gasto público. Y que quede claro: yo no voy por un ajuste.

Mi cheque lo tiene este proyecto para el desarrollo de un país que no sólo crezca, sino que, sobre todo, incluya.



martes, 16 de marzo de 2010

Y seguimos hablando.

A ver... Un gobierno que tenía mayoría parlamentaria. Que mediante la disciplina partidaria - sí! un partido! qué cosa que en este país las cosas que realmente son no se tratan como correspondería! - logró aprobar una serie de reformas, tocándole el culo a más de uno... Le dejó de convenir a algunos cuando empezaron a quedar claros sus delineamientos económicos.

Se cerraba una etapa de relanzamiento, para iniciar la etapa del desarrollo productivo. La base productiva debería ser diversificada, con un mayor crecimiento de los sectores industriales, incluyendo una industria tan interesante como puede ser la industria cultural, la producción de contenidos. El aumento de la demanda - deliberadamente subsidiado pelo Estado - no debería satisfacerse mediante un aumento desmedido de las importaciones. La medida estaría condicionada por las exportaciones. O sea: produzcamos, señores! De todo: alimentos, electrodomésticos, pymes, cooperativas de trabajadores en la construcción... Tomen algunos préstamos del Estado. Pero no todos. Algunos rubros y ciertos actores deberán conseguir financiamiento afuera. O en sus matrices. Porque el negocio de ustedes es rentable, mucho más que las tasas de interés que les van a cobrar afuer - para eso el Estado se compromete con una política de desendeudamiento público. Les seguirá quedando una buena porción de la torta, aún pagando mejores sueldos. Aún reteniendo más ganancias. Generarán impuestos que se convertirán en gasto público de un Estado más grande, con amplio gasto social. Seguirá siendo una buena porción. Más chica. Quizás no extraordinaria. Pero quizás comeremos más.

A algunos les dejó de convenir. El tango se baila de a dos y sin la oferta, la demanda samba sola (hasta que deje de tocar la música). La mala noticia: a la prensa - el singular es más apropiado que su alternativo "medios"- también le dejó de convenir. Y ya no nos entendemos nadie.

Sale ella entonces. "No hace falta que todos pensemos exactamente lo mismo para construir un país." "Creo en la profundización del debate, que no quiere decir esconder el conflicto". La mención al cementerio no fue casual: siempre va a espetar, no le sale distinto. Se estaría traicionando.

Todos tenemos el derecho a la igualdad de oportunidad.

Me parece que deberíamos darles el derecho de probar lo que prometen. En los votos es donde tendríamos que ser todos iguales. Y todavía no coincidimos en los votos sobre un camino alternativo, aunque hemos abierto la discusión sobre éste.

Seamos libres para pensar. Esa señora no es ninguna boluda. El gobierno está bien? No. Hay que mejorar. Pero repito: los melones se acomodan en el camino. Vayamos. Discutiendo. Negociando. Investigando también. Aprendiendo. Pensando.

Pero pensar tampoco se hace solo: así que lo demás, por favor, articulen también sus discursos y saquemos nuestros trapitos al sol! No estaría mal si lo hacemos con un poco de elegancia. Hasta Sarkozy lo hace. O trata.

A algunos les sirve el ejemplo.


Este texto está relacionado a otros artículos publicados aquí y en Señal Kvar, sobre la economía, la política y los medios en la Argentina. Con mis lentes, naturalmente.

jueves, 25 de febrero de 2010

Por qué soy optimista (esta mañana)

Le pregunté a un amigo por qué se sentía angustiado justo cuando las cosas parecen que van a mejorar. No me entendió. Otra querida amiga reaccionó igual. Así que pensé que quizás ellos tengan razón y lo mejor en estos casos es poner un poco de orden a las cosas que uno piensa. Lo hice y les dejo aquí mis comentarios sobre lo que entiendo que está pasando en Argentina en estos días y por qué soy optimista. Quizás me esté traicionando mi condición brazuca, pero bue. Veo si lo puedo explicar en pocas líneas y pido disculpas a los que no están al tanto de lo que está pasando... El desarrollo de algunas de mis ideas están en el otro blog que comparto con amigos y otras cosas encontrarán en los tres diarios que leo: Página 12, Crítica de la Argentina y La Nación (no, no leo Clarín y no lo haré, lo siento).

Antes que nada, tengo que aclarar que en muchas cosas no adhiero al actual gobierno. Los Kirchner han enriquecido gracias a una colusión
Estado-capital privado que, para mí, no es muy distinta de lo que se
hizo en los '90 y al que se le resolvió llamar acá neoliberalismo (en
Brasil, neoliberalismo fue otra cosa... lo que pasó en Argentina para mí
fue robo y punto). Tampoco me gusta que los varios planes sociales que
se implementaron durante la mayor parte del tiempo (y excluyo acá la
asignación "universal" por hijo) hayan servido para replicar una práctica política
que me parece nefasta: distribución a dedo de planes sociales,
alimentando políticas clientelistas en el primer eslabón de cualquier
sistema político: el barrio, la comunidad. Tampoco me gusta el rol que
ha jugado Hugo Moyano desde siempre (por algo se lo ve metido hasta el
último cabello en casos de corrupción) y las estrategias que usa Moreno
para regular los precios, que, en mi opinión, no son compatibles con
las de un Estado democrático.

Pero... me gusta y mucho la manera como este gobierno logró aprovechar
el "culebrón" Martín Redrado. Al nombrarla a Mercedes Marcó del Pont al
frente del Central, le agregó la coherencia que le faltaba a su
"modelo" y pudo, por primera vez, en mi opinión, salir a público a
sostener una política económica heterodoxa que, si bien tiene riesgos,
cierra. O casi. Los elementos centrales de dicha política son: 1)
redistribución de ingresos a través de las políticas de salarios, con
fuerte regulación/intervención del Estado, lo que lleva a un aumento de
la demanda doméstica; 2) aumento de la oferta doméstica, mediante
inversiones en infraestructura en el mediano plazo y subsidios al
crédito; 3) superávit comercial en un contexto de aumento de las
exportaciones, lo que permite aumentar en menor medida las
importaciones pero, también, acumular reservas que, a su vez, se
usarían para la inversión doméstica. Me parece una política muy
inteligente en un país como la Argentina, que es rico en recursos
físicos y humanos, en un contexto internacional bastante incierto y que
amenaza con un período de recesión en el mediano plazo para los países
"en desarrollo". Pero para que eso funcione, es fundamental que se
logre efectivamente activar el mercado de crédito doméstico y se
revisen los marcos normativos sobre el uso que se puede dar a las
reservas. Nadie mejor que Mercedes Marcó del Pont para eso - y creo que
el aporte de Carlos Heller desde la Cámara de Diputados será igualmente imprescindible. Sinceramente, no veo alternativas interesantes dando vueltas en el
escenario político argentino... Definitivamente, un política de
achicamiento del gasto público no nos va a llevar a ningun lado (a Grecia tampoco...).

Además: recientemente se anunció que los pases a las obras sociales
se van a publicar en Internet, lo que me parece un golpe de guantes a
Moyano. Se está implementando esa instancia de coordinación permanente
entre Economía y el Central y Moreno quedó fuera de eso (aunque sigue
firme y fuerte, lamentablemente).


Por otro lado, veo cada vez más complicada la situación de Clarín.
Queda vez queda más dificil de sostener cualquier pretensión de
legitimidad de ese grupo mediático... Si bien es cierto que "la gente"
tiende a mirar las cosas desde lo que les venden en TN, "la gente" será
perezosa, pero no boluda. La ley de medios y los "hijos de Noble"
plantean de manera demasiado evidente los conflictos de intereses que
hay. Media neurona debería alcanzar para, frente a la seguidilla de
titulares que prometían la "derrota" del gobierno y que se probaron falsos,
"la gente" empiece a mirar un poco más qué está pasando. Si a eso le
sumamos la total ineptitud de una "oposición" que, en vez de proponerse
a jugar el juego político de sistemas políticos multipartidarios, se
pasa el tiempo tratando de forjar una coalisión tan endeble que se
puede frustrar por la iniciativa de un personaje político tan
defenestrado como Menem... Media neurona, muchachos... Pero es aquí que
mi amiga me hace dudar de mi optimismo...


Es cierto: uno nunca sabe qué esperar de la "clase media". Lo que se
está discutiendo es un movimiento de cambio y sabemos que dicho cambio
afecta los intereses de muchos. Así surgieron los gobiernos militares
en América Latina. Algo de eso hay en la victoria de Piñeyra en Chile
(me lo recuerda mi amiga, de vuelta). Pero realmente me cuesta creer
que de esta lado de la cordillera, con lo que han significado para la sociedad los logros en
materia de derechos humanos de este gobierno, se dé un movimiento similar al chileno. Prefiero creer que "la gente" se va a poner las pilas y pedir un
poco más de responsabilidad: de los medios, de los políticos, de sí mismos. Y si eso realmente se da, creo que el actual escenario permitiría
el fortalecimiento del diálogo, la negociación y, en fin, la
consolidación democrática.


Pero viste como son las cosas... Soy solo un joven brazuca en tierra extranjera. Y no entiendo mucho qué pasa en este país...

(Perdonenme por interrupir la prometida secuencia de posts sobre el disco de Mercedes Sosa. Ya volveremos a ello.)





martes, 23 de febrero de 2010

Cantora. Argentina - Parte I



Quizás habría sido un desastre. Pero antes se hizo tragedia. Casi cuatro meses después de lanzar al mercado su último disco, Mercedes fallecería.

Confieso mi tremenda ignorancia: hasta ese momento, su repertorio
conocido por mí se resumía a Solo le Pido a Dios. Ni siquiera su muerte
fue suficiente para hacerme aventurar en la trayectoria de esa mítica
cantante del folclore argentino y - por qué no? - latinoamericano.

Recién ayer eso cambió. La mano invisible me llevó a la disquería... La
verdad es que le estaba haciendo el aguante a una amiga y ya vieron
como es esa situación: estás adentro de la disquería, te ponés a
escuchar, te acordás de que los tiempos de ocio gritan si no hay
música... Mi amiga me lo recomendó y yo, que soy obediente, le hice
caso: disco doble dividí. Pero al contado. Llegué a casa y lo metí.

Y quedé. Eso fue ayer. Todavía lo estoy escuchando. Ya les contaré.

...

Pero eso termina bien.

sábado, 20 de febrero de 2010

Llueve sobre mojado

Sentado en mi cama, miro el patio. Desde el alto del alto muro me mira una paloma gorda. Me espía. Espera que deje de mirarla para avanzar. También lo espera a Haroldo. A que se retire, que se acueste pancho a mi lado. Y duerma. Entonces ella va a poder avanzar tranquila y picotear aquello que él no comió. Hay bastante para una paloma gorda. Quizás este sea su día. O quizás la sorprenderá la lluvia, obligándola a posponer su investidura.

Llueve mucho en Buenos Aires. Los diarios aparecen estampados de botes en las calles de una ciudad. No es Venecia, aunque esté poblada de italianos e inmigrantes y turistas. Rápido se va el agua. Como todos los años. Llueve sobre el mojado. Los diarios se venden como ayer.

Sentado en mi cama, escucho a Björk. Y a muchas otras cosas. Entran fuerte, atraviesan los oídos, adentran. Se encuentran con esa masa amorfa, en fermentación. Se entremezclan, se envuelven, revueltas. Ahí adentro dejo que se queden, que decanten, que se duerman. Que me duerma. Es un sábado a la tarde y llueve sobre el agua de hace poco. Y es siempre lo mismo. Es uno siempre el mismo. Pan. Que fue trigo y agua y aire. Y que pronto será nueva masa. Y luego será más. Qué? Siempre el mismo uno. En mil partes partido. Ido.

Sentado en mi cama no me da para pensar. Tampoco me esfuerzo en hacerlo. Todavía no estoy convencido de la necesidad de encontrar las palabras que podrían describir con exactitud eso que pasa. Eso que uno no sabe lo que es. Y se deja llevar apostando a que así estará más cerca de saberlo. Intuye. Que el uno mismo es. Siempre?

Que llovió, parió.






miércoles, 13 de enero de 2010

Así era, entonces...

Así era, entonces, sentir eso...

Pienso una imagen que pueda reflejarlo. Me cuesta encontrar el conjunto justo de palabras que puedan dar cuenta exacta de ese estado. Se me ocurren entonces las montañas de Minas, que marcaron tanto estos últimos tiempos, estas semanas de introspección, de balance. Una sola tarde estuve ahí, pero tan fuerte fue... Ahí estaban, tocándome los pies, explayandóse hasta el horizonte infinito. Un mar de tierra. Jugando con las nubes, el sol a pintar en tonos cobreados, luego rojizos, azulados, grises por fin... Firmes, estáticas. No la idea de eternidad, sino la resignación de lo que entiende que es parte de algo más grande que no pára de cambiar. Y vive, entonces, ese proceso. No lo acepta. Lo vive. Suyo. Y lo ama.



No podía dejar de mirarlas. Hacía algo de calor, pero el día estaba nublado y soplaba un viento firme y bueno. A pasos de donde estábamos, una cascada muy pequeñita, pero de abundante agua corriente, fría, fría... Nos habíamos metido un rato y aceptado esa corriente, ese susto frío. No nos tocaba otra cosa ahora sino mirarlas, mientras nos secábamos, sentados en la piedra tibia. Como si todo hubiese sido hecho - en un tiempo muy lejano, muy anterior a Nosotros - para asegurarles que no nos volveríamos a casa sin antes bridarles el regalo de nuestra mirada la más sincera. Aquella que todo visitante debe a su anfitriano, como prueba de diálogo legítimo. Conversamos.

Pero incluso después (y ahora) mis ojos vuelven a mirar esas fotos, una y otra vez.

"Qué sentido tiene lo que dicen cuando están contigo?" - me pregunta Bilac.